Se localiza en Muruhuay (Acobamba) a 10 km. de Tarma,
Muruhuay viene de las dos voces quechuas: Muru y Huayi; la primera que significa viruela y
la segunda casa "casa de la viruela".
El santuario de Muruhuay se halla en la falda del cerro
Shalacoto, se caracteriza por su estilo suizo, en la torre, destacan tres campanas
eléctricas.
En su interior se halla una gran roca en la que
está dibujada la figura del Cristo Redentor, además de hermosos cuadros
religiosos confeccionados por artesanos de San Pedro de Cajas.
LEYENDA DEL SEÑOR DE MURUHUAY
Existen numerosas leyendas que explican la aparición del Cristo
Crucificado de Muruhuay, la más conocida es la siguiente:
Después de caer derrotados en los campos de Junín por las
tropas patrióticas, el 6 de agosto de 1824, muchos soldados españoles salieron huyendo,
fue así como llegó a la zona de Muruhuay un oficial que temía ser descubierto y
victimado por los peruanos.
Su permanencia en el lugar era penosa, estaba asustado,
estaba enfermo y no tenía que comer. Su desesperación lo llevó a trazar la efigie del
Cristo Crucificado en la faz de una roca, haciendo uso de su espada. Todas las noches le
oraba y pedia clemencia.
Una noche, un humilde campesino notó que dos velas
alumbraban el cerro, cuando se acercó vio la sorprendente imagen. Inmediatamente
avisó a sus patrones y al párroco, pero estos no le creyeron, por el contrario lo
reprendieron diciéndole que eran alucinaciones producto de sus borracheras, y amenazaron
castigarlo.
Pero, el indiecito insistía y se desesperaba, ante esto
el párroco decidió acudir al lugar y verificó que lo que le habían referido era
cierto.

Publicado en: 2006-06-01 (11123 Lecturas) [ Volver Atrás ]
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