
Hugo Pesce Pescetto
Artículo escrito por :
Dr. Zuño Burstein Alva.
"HÉROES DE LA SALUD PÚBLICA EN
EL PERÚ".
Revista
peruana de medicina experimental y salud pública.Volumen
20 Nº 3 (2003): 172-173
Hugo Pesce, maestro e investigador, fallece repentinamente el 26 de julio de
1969, a los 69 años de edad, en plena producción intelectual, se desempeñaba en
ese momento como Profesor Emérito de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, después de haber ejecutado una gigantesca, tesonera e impecable labor
universitaria.
Dr. Hugo Pesce Pescetto
Ingresó a la docencia en el año 1945, luego en 1953 asume el cargo de profesor
principal interino de medicina tropical y, posteriormente, como titular
concursado, ocupa la Jefatura de dicha cátedra, la que desempeñó por 14 años
consecutivos hasta el 15 de mayo de 1967, fecha en la que, por renuncia, pasa a
la condición de profesor emérito. Su gran amor y dedicación a la universidad
permitieron, gracias a su capacidad, contribuir en forma decisiva a que la
Facultad de Medicina saliera airosa de una profunda y grave crisis que la
amenazó en el año 1961.
El Profesor Pesce nació en la ciudad de Tarma, Perú, el 17 de junio de 1900 y se
graduó de médico en Génova, Italia, toda su actividad profesional la cumplió en
el Perú. Inicialmente, se desempeñó como médico rural y entró en contacto con la
problemática médico-social peruana, recogiendo para sí y para la posterior
enseñanza universitaria la experiencia cotidiana del hombre peruano pegado al
Ande, a quien acompañó por los senderos más escabrosos y ayudó en sus dolencias.
Intelectualizó y planificó, con la rigurosidad sistemática del científico más
exigente, todas sus vivencias, volcándolas en planteamientos doctrinarios,
posiciones ideológicas de grandes proyecciones humanísticas y contribuciones
prácticas a la solución de problemas que, como los aplicados al terreno de la
salud pública, lo llevaron, en sus 33 años de fructíferas realizaciones, a
fundar y consolidar la campaña antileprosa en el Perú, creando una metodología,
una posición doctrinaria y una escuela leprológica de la que ha sido monitor y
vocero ante todo certamen internacional sobre la materia y que le valió la
posición de miembro del Comité de Expertos en lepra de la Organización Mundial
de la Salud.
Es necesario recordar el papel que jugó el doctor Pesce en el problema de la
clasificación de la lepra, remontándose al IV Congreso Mundial de Lepra en El
Cairo, en 1938, donde se estableció una nueva clasificación sin incorporar los
conceptos de la minoría latinoamericana, que presentó un dictamen aparte. La
delegación latinoamericana, al retorno, se reunió en Tres Corazones, Minas
Gerais (Brasil), donde se aprobó un esquema previo y se comprometió solemnemente
a acumular material demostrativo para, en un próximo certamen internacional,
presentar un bloque doctrinario consistente.
El doctor Pesce, después de fundar la campaña antileprosa en Andahuaylas (1938),
asumió la clasificación latinoamericana y la aplicó en su material
clínico-epidemiológico, poniéndola en acción en la campaña antileprosa de
Apurimac, en abril de 1940. Al realizar, en octubre de 1946, la II Conferencia
Panamericana de Lepra, en Río de Janeiro, logra poner de relieve el concepto de
polaridad (Rabello y Schujman) e introducirlo en las resoluciones finales; al
mismo tiempo, obtiene que se ubique en posición intermedia especial el grupo de
los casos indiferenciados. En abril de 1948, se realiza el V Congreso
Internacional de Lepra en La Habana y el profesor Pesce, con el apoyo especial
del profesor Latapí y de los demás líderes sudamericanos, logró que los casos
indiferenciados dejaran de constituir un tipo para pasar a hacer una forma, de
cuyo seno salen los casos que van a los tipos polares y a cuyo seno regresan los
casos curados de ambos tipos. Actualmente, la clasificación adoptada
mundialmente se basa en la concepción latinoamericana.
La gran talla intelectual del doctor Hugo Pesce desbordó, en dimensiones
inconmensurables, la actividad médica y reluce como gran conferencista, literato
y filósofo, manejando con pureza y extraordinaria habilidad el materialismo
dialéctico para el análisis de un cuantioso acervo intelectual que su
privilegiada mente enciclopédica logró atesorar, transformándolo en consultor
obligado de críticos y estudiosos de la realidad peruana. Fue vicepresidente de
la Asociación Nacional de Escritores y Artistas del Perú y su producción
intelectual, plasmada en numerosas obras, contribuciones científicas, ensayos,
estudios y otras expresiones, es texto obligado y elemento de consulta que ha
enriquecido la bibliografía peruana en todos sus aspectos.
La vida del Profesor Pesce se proyectó, complementando así su figura
polifacética, en la actividad gremial médica y en la dirigencia ideológica de la
más pura esencia vanguardista, lo que le valió odiosas persecuciones que, en
lugar de mellarla, engrandecieron y fortalecieron su figura, colocándolo a la
altura de los más destacados paladines latinoamericanos, defensores de la paz y
la renovación social. Luchador y trabajador infatigable, no escatimó el
sacrificio personal y de su familia por las causas que son de la humanidad.
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